Orejas

Diego comiendo unas orejas de cerdo en un bar cerca de Sol

Que bien regresar a España: amigos que no hemos visto desde hace mucho tiempo, claras y tintos de verano, tortillas, cecina y churros, y ... gente que nos dice que somos lindos!

Estábamos en el metro llegando a Sol, y una viejita que nos estaba mirando desde hace unos minutos ya, de repente se levanta y nos dice, con una gran sonrisa: "Tienen orejas muy pequeñas!".

Romain e yo nos miramos, muy sorprendidos ... Pero ella sigue: "Que son muy lindas!" Nosotros: "Pues... muchas gracias!"

El metro se para, por fin, y la viejita baja, pero todavía le faltaba decirnos algo : "Que estaba pensando en sus hijos, que van a ser muy guapos con orejas muy pequeñas!"

Como eso no tiene mucho sentido, Romain desarrolló una teoría (y estoy segura de que no existe tesis en esto ya :-). Esta vieja esta traumatizada por sus hijos, o peor por su yerno, que debe tener orejas muy grandes, y desde luego muy feas. Le teme que sus nietos nazcan con orejas de elefantes!

Desde este viaje, no acabamos fijarnos en las orejas de la gente en la calle ...

Foto : Diego comiendo unas orejas de cerdo en un bar cerca de Sol.

Orejas - Crónica publicada el martes 04.11.2008